Freddy Krueger en mi paradero!
1, 2…
Iba camino a casa a eso de las 19.20 aproximadamente, sentado en la micro, miro hacia la calle y me atrajo una luz roja (asi como el pajarito Valdés con el chino Millar hace varios años), pero ésta me sorprendio porque no era de esas a las que recurre frecuentemente el compadre moncho, sino que se encontraba iluminando un paradero de micro.
Me dije a mi mismo: Mismo, ¿Qué chucha? Me bajé a la brevedad, toqué el timbre y como saben el micrero me paro 2 cuadras más abajo. Cuando mis chapulinas pisaron el asfalto de mi hermoso Santiago Otoñal, camine lo más rápido a mi objetivo. De repente empiezo a ver a lo lejos la luz, como ya era de noche su color era bien atractivo para la poca gente que caminaba por los al rededores. Cuando ya tenía enfrente el paradero tipo cabaret de estación central me sentí como dentro de una máquina del tiempo. Si, era el, el querido Freddy Krueger. Mirando cada detalle de la propuesta de los cabros de la Warner veía como pasaban cada fotográma de la primera película del resultado de la cruza entre wolverine y la mosca, en pocas palabras, “La raja”.
3, 4 ya viene por ti…
Cuando ya terminaba de pasarme las mil y una películas, que en cualquier momento aparecería el quemado Freddy para sacarnos una foto ahí en el mismísimo paradero de la 401, 406 a pasos del Royal Bank of Scotland en Av. Apoquindo 3039 aproveché de sacar un par de fotitos para que vean una buena intervención en medios, eso si, la diferencia es que en éste caso la magia la ves sólo por la noche o en tus peores sueños.



